Clases de fuego A, B, C, D y K: guía sencilla
Aprende a reconocer las clases de fuego y por qué cada una exige una respuesta distinta.

Clase A: combustibles sólidos
Comprende fuegos en materiales sólidos comunes, como papel, madera y ciertos textiles. La clasificación del extintor debe incluir la letra A para este tipo de riesgo.
Clase B: líquidos inflamables
Incluye incendios relacionados con líquidos inflamables. No todos los agentes de extinción sirven para estas condiciones y deben revisarse las restricciones del equipo.
Clase C: equipos eléctricos energizados
Se refiere a incendios que involucran equipos eléctricos energizados. La elección del agente requiere considerar la conductividad y el riesgo de choque eléctrico.
Clase D: metales combustibles
Algunos metales pueden arder y necesitan agentes especialmente diseñados. No deben improvisarse métodos de extinción.
Clase K: aceites y grasas de cocina
Se asocia con aceites y grasas utilizados en cocinas comerciales. La Norma A.130 contempla extintores clase K donde se utilizan equipos para fritura.
Qué hacer ante un incendio
Da la alarma, evacúa y llama a los bomberos. Solo una persona entrenada debe considerar usar un extintor ante un conato, con ruta de escape segura.
Cómo reconocer el riesgo en tu establecimiento
Antes de escoger equipos, identifica qué materiales combustibles hay en cada área: papel y madera, líquidos inflamables, instalaciones energizadas, metales o aceites de cocina. La clasificación del fuego orienta la selección del agente extintor.
Preguntas frecuentes
¿La clase C se refiere a cualquier aparato eléctrico?
En los sistemas de clasificación que utilizan clase C para equipos energizados, la condición eléctrica importa; una vez eliminada la energía, se evalúa el material que realmente está ardiendo.
¿Se debe usar agua sobre aceite de cocina en llamas?
No. El agua puede dispersar violentamente el aceite caliente y agravar el incendio. Prioriza la evacuación y la respuesta de personal capacitado.
Fuentes y documentos de consulta
Los documentos normativos pueden actualizarse; verifica su edición vigente y ámbito de aplicación.
